Chequeo médico

Cómo prepararse para un chequeo médico

Publicado 2026-09-05 · 8 min de lectura

La mayoría llega al chequeo habiendo hecho lo único que le dijeron —saltarse el desayuno— y otras tres o cuatro cosas que cambian los números en silencio. Una sesión dura de gimnasio el día antes eleva las enzimas musculares y puede hacer que la función renal parezca peor de lo que es. Un suplemento de biotina en dosis alta, vendido en todas partes para pelo y uñas, puede desplazar un valor tiroideo hasta sugerir una enfermedad que no existe. Una salida larga en bici puede subir el PSA. Nada de esto es exótico: son las razones corrientes por las que se repite un panel, y todas se evitan con tres días de aviso. La lista de abajo es la que un programa bien llevado envía por adelantado. Si nadie te la manda, pídela.

Ayuno: cuánto tiempo y qué se puede beber

Ocho a doce horas es lo estándar, contadas desde el final de la última comida hasta la extracción, lo que para una cita matinal suele significar terminar de cenar hacia las diez de la noche. Más largo no es mejor: pasadas las catorce horas el ayuno cambia por sí mismo los resultados, elevando la bilirrubina y los ácidos grasos libres. El agua es no solo permitida sino deseable: estar bien hidratado facilita la vena y hace falta para la ecografía abdominal, donde la vejiga llena forma parte del examen. Café, té y chicle rompen el ayuno aunque no lleven azúcar, porque estimulan la digestión y mueven la glucosa. Fumar hace lo mismo. Ir andando a la clínica por la mañana está bien; ir corriendo no.

Medicamentos y suplementos

La regla general es que los medicamentos prescritos se toman como siempre, con un sorbo de agua. Pastillas de tensión, fármacos cardíacos, hormona tiroidea, antiepilépticos, inhaladores y anticoagulantes no se suspenden por un chequeo, y dejarlos por cuenta propia es mucho más peligroso que cualquier efecto sobre un resultado. Lo que sí exige una conversación es la medicación de la diabetes: insulina o una sulfonilurea en ayunas pueden provocar una hipoglucemia; pregunta con antelación y lleva algo azucarado igualmente. La metformina suele suspenderse el día de una prueba con contraste. Los suplementos son el caso contrario: casi todos conviene pausarlos, y uno merece nombrarse.

  • <strong>Biotina</strong> (vitamina B7, en casi todos los productos para pelo y uñas): suspender 3 días antes. En dosis altas interfiere con el método de laboratorio de tiroides y troponina y puede dar resultados que imitan una enfermedad de Graves o un infarto
  • <strong>Vitamina D y calcio</strong>: pausar 24 horas si se miden esos niveles
  • <strong>Hierro</strong>: pausar 24 horas, o la ferritina y el hierro sérico saldrán falsamente altos
  • <strong>Aceite de pescado y vitamina C en dosis altas</strong>: pausar 24 horas
  • <strong>Preparados de hierbas de composición desconocida</strong>: pausar 3 días y mencionarlos de todos modos
  • <strong>Nunca pauses</strong> anticoagulantes ni medicación de tensión, corazón, tiroides, epilepsia, trasplante o psiquiátrica sin indicación

Los tres días previos

  • Nada de ejercicio intenso o inusual durante 48 horas: eleva las enzimas musculares y la creatinina y puede simular una función renal alterada
  • Nada de alcohol 24 horas, idealmente 48: cambia las enzimas hepáticas y los triglicéridos más de lo que se cree
  • Por lo demás, come con normalidad. Una semana repentinamente baja en grasa antes del colesterol esconde justo la cifra que venías a averiguar
  • Duerme normal la noche anterior; un turno de noche o un vuelo largo distorsionan glucosa y cortisol
  • Aplaza una semana si tienes fiebre, una infección o un ciclo de antibióticos; los marcadores inflamatorios y los leucocitos engañarían
  • Con la regla, conviene mover unos días los análisis de orina y la citología; las analíticas de sangre no se afectan

Reglas propias de pruebas concretas

PruebaQué necesita de ti
PSA (próstata)Sin eyaculación, bicicleta ni tacto rectal en las 48 horas previas
Ecografía abdominalEn ayunas y con la vejiga llena: bebe agua y no la vacíes al llegar
MamografíaSin desodorante, talco ni crema ese día; evita la semana previa a la regla si el pecho está sensible
Sangre oculta en hecesRecoge antes de la visita; evítalo con hemorroides sangrantes o con la regla
TC con contrasteAntes, analítica renal; avisa de metformina, alergia al yodo y embarazo
Colonoscopia, si se incluyeUna preparación aparte con laxantes, normalmente desde el día anterior

Qué llevar y qué decir al llegar

Lleva tus resultados anteriores, aunque sean viejos y estén en papel. Un valor de colesterol aislado es un número; ese mismo valor junto al de hace tres años es información, y es la comparación la que decide si hay que hacer algo. Lleva una lista escrita de todos los medicamentos y suplementos con sus dosis, en vez de fiarte de la memoria a las siete de la mañana. Ponte algo de mangas fáciles de subir y deja las joyas en el hotel. Al llegar, di en voz alta todo lo que cambie la interpretación: una infección reciente, un fármaco nuevo, un embarazo o su posibilidad, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o cáncer y cualquier síntoma que llevabas tiempo queriendo mencionar. Un chequeo es un programa de cribado, no una consulta por una molestia concreta, pero un síntoma dicho en recepción cambia qué pruebas se añaden, y decirlo cuando los resultados ya están impresos no ayuda a nadie.

Preguntas frecuentes

Se me olvidó y tomé café esta mañana. ¿Tengo que volver?

Normalmente no todo el programa. Dilo en recepción en vez de callarlo: el laboratorio puede hacer casi todo el panel y solo las pruebas dependientes del ayuno —glucosa, insulina y perfil lipídico— podrían repetirse otra mañana. El café solo influye menos que con leche o azúcar, y una taza menos que un desayuno. El problema de verdad es no decirlo, porque entonces una glucosa algo alta se trata como un hallazgo y no como una taza de café.

¿Debo saltarme la pastilla de la tensión la mañana de las pruebas?

No. Tómala como siempre con un sorbo de agua. La medicación de la tensión está para medirse mientras actúa, y la cifra que quiere el médico es aquella con la que realmente vives: un número registrado tras saltarte la dosis describe un día que no tienes. La misma lógica vale para corazón, tiroides, epilepsia y psiquiatría. La lista corta de lo que a veces se omite ese día son los fármacos de la diabetes y, antes de una prueba con contraste, la metformina; y esas dos decisiones son de la clínica, no tuyas.

¿Puedo hacerme el chequeo de vacaciones si bebo algo?

Puedes, siempre que las últimas 24 a 48 horas sean sin alcohol. El alcohol sube rápido las enzimas hepáticas y los triglicéridos y se elimina despacio, así que dos noches de vino de vacaciones pueden dar un perfil hepático que parece un problema y mandarte a casa preocupado sin motivo. Si el viaje se organiza alrededor de la cita, pon el chequeo la primera mañana y no la última: es más fácil dejar dos noches libres al principio que reorganizar unas vacaciones en torno a una analítica repetida.

¿Quieres la lista de preparación de tu programa?

Envíanos tu edad, tus medicamentos habituales y las pruebas que ya sabes que quieres. Te devolveremos la preparación exacta para esa combinación: la ventana de ayuno, qué pastillas tomar esa mañana, qué suplementos pausar y qué día, y la hora de cita que te permite volver a comer antes.

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