El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres de todo el mundo, pero también uno de los más tratables cuando se detecta pronto. La supervivencia a cinco años en el estadio I supera el 99 %; en el estadio IV baja al 30 %. Conocer los signos precoces —y actuar ante ellos— es lo más importante que puedes hacer.
Índice
Los 8 signos precoces más frecuentes del cáncer de mama
Ninguno de estos síntomas significa por sí solo que haya cáncer: la mayoría se debe a procesos benignos. Pero cualquier cambio que persista más de dos semanas merece una valoración profesional.
- Un bulto o endurecimiento nuevo en la mama o en la axila, sobre todo si se nota duro, irregular y no se desplaza con facilidad bajo la piel.
- Un cambio en el tamaño o la forma de la mama que no guarde relación con el ciclo menstrual.
- Hoyuelos o retracción de la piel : un cambio de textura que suele describirse como piel de naranja.
- Cambios en el pezón: retracción hacia dentro, una erupción o descamación nueva alrededor del pezón, o picor persistente.
- Secreción por el pezón, sobre todo si es sanguinolenta o espontánea y de una sola mama.
- Enrojecimiento o aumento de temperatura que persiste: puede ser un signo de cáncer de mama inflamatorio, poco frecuente pero agresivo.
- Dolor mamario en un punto concreto y sin relación con el ciclo. (El dolor cíclico y difuso no suele deberse a un cáncer.)
- Ganglios linfáticos inflamados en la axila o alrededor de la clavícula.
Cómo hacer una autoexploración, paso a paso
Hazte una autoexploración mensual unos días después de que termine la regla (o el mismo día de cada mes si ya has pasado la menopausia). No debería llevarte más de cinco minutos.
Paso 1 — Frente al espejo
Colócate de pie con los brazos a los lados y después levantados. Busca cambios de tamaño, forma, simetría o textura de la piel. Fíjate en la orientación de los pezones y en si hay alguna secreción.
Paso 2 — Tumbada
Túmbate boca arriba con una almohada bajo el hombro derecho y el brazo derecho por encima de la cabeza. Con la yema de los tres dedos centrales, haz pequeños movimientos circulares con presión suave, media y firme hasta recorrer toda la mama. Avanza en franjas verticales, desde la clavícula hasta la parte alta del abdomen y desde la axila hasta el esternón. Repite en el otro lado.
Paso 3 — En la ducha
Con la piel enjabonada y resbaladiza los bultos se notan mejor. Usa la misma técnica circular. Revisa también ambas axilas.
Cuándo acudir al médico de inmediato
No esperes a ver si «se pasa». Pide cita en el plazo de una semana si notas:
- Un bulto o endurecimiento nuevo que persiste
- Cambios en la piel: enrojecimiento, hoyuelos o textura de piel de naranja
- Secreción por el pezón (sobre todo sanguinolenta) o retracción reciente del pezón
- Hinchazón en la axila o en la zona de la clavícula
Cribado: mamografía, ecografía y resonancia
El cribado detecta el cáncer antes de que notes ningún síntoma, que es cuando más curable resulta.
- Mamografía: cribado estándar en mujeres a partir de los 40 años. Cada 1 o 2 años según el riesgo.
- Ecografía: se añade en caso de mamas densas y en mujeres más jóvenes.
- Resonancia magnética mamaria: las mujeres de alto riesgo (mutación BRCA1/2, fuerte historia familiar) pueden necesitar una resonancia anual además de la mamografía.
Factores de riesgo que puedes cambiar y los que no
No modificables: ser mujer, la edad, las mamas densas, los antecedentes familiares, las mutaciones BRCA1/2 u otras, la primera regla precoz (antes de los 12) y la menopausia tardía (después de los 55).
Modificables: el alcohol (incluso una copa al día aumenta el riesgo), la obesidad tras la menopausia, el sedentarismo, la terapia hormonal sustitutiva prolongada y, en mujeres de alto riesgo, la opción de fármacos reductores del riesgo como el tamoxifeno.
Preguntas frecuentes
¿La mayoría de los bultos en la mama son cáncer?
No. La gran mayoría resultan ser quistes, fibroadenomas o tejido glandular normal, sobre todo antes de la menopausia. Eso es motivo para revisar un bulto con calma, no para ignorarlo: solo una exploración y unas pruebas de imagen permiten distinguirlo.
¿A qué edad hay que empezar con la mamografía?
La mayoría de las guías sitúan esa conversación entre los 40 y los 45 años, con cribado anual o bienal a partir de ahí. Las mujeres con una madre, hermana o hija diagnosticada joven, o con mutación BRCA, suelen empezar unos diez años antes de la edad al diagnóstico de ese familiar y pueden añadir una resonancia mamaria.
¿Una mamografía normal significa que estoy totalmente libre?
No del todo. Las mamas densas pueden ocultar un tumor, y una pequeña parte de los cánceres no se ve en la mamografía. Si notas un bulto nuevo, comunícalo aunque tu última mamografía fuera normal: puede hacer falta una ecografía o una resonancia.
¿Los hombres pueden tener cáncer de mama?
Sí, aunque supone alrededor del uno por ciento de los casos. Un bulto duro detrás del pezón, la retracción del pezón o una secreción en un hombre deben valorarse sin demora, porque el cáncer de mama masculino se diagnostica tarde con más frecuencia precisamente por eso.
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